Cecilia Cornejo Sotelo es una realizadora, artista y profesora chilena, radicada en Estados Unidos. Recibió su Bachillerato en Comunicación Audiovisual en la Universidad de Iowa y su Maestría en Cine, Vídeo y Nuevos Medios en la School of the Art Institute of Chicago. Con lazos entrañables entre el medio-oeste norteamericano y la costa central de Chile, el trabajo de Cecilia explora temas de desarraigo, marginalidad y pertenencia y está informado por la experiencia de vivir entre culturas. Usando metodologías variadas la artista crea trabajos que navegan de manera fluída desde lo local a lo global y desde lo íntimo hasta lo abiertamente político.
Cecilia desarrolla métodos de colaboración con aquéllos que participan en su trabajo con el fin de transformar “personajes documentales” en participantes activos, co-creadores de significado, arquitectos de su propia representación. En apoyo a su visión ha recibido el fondo para Artistas Establecidos del Southeastern Minnesota Arts Council (2014), el fondo de Jerome Foundation para Cine y Vídeo (2016), y fondos del Minnesota State Arts Board (Artist Initiative Grant, 2016 and 2018). Su trabajo se ha mostrado en MoMA’s Documentary Fortnight,L’Alternativa (España), Arsenale (Alemania), InVideo (Italia), Melbourne Latin American Film Festival, Puerto Vallarta International Film Festival (México), Festival Internacional de Documentales de Santiago (Chile), Cine las Américas (Texas), National Museum of Women in the Arts, Athens International Film Festival, Tucson Underground Film Festival, Gene Siskel Film Center, Miami International Film Festival, Minneapolis/St. Paul International Film Festival y Frozen River Film Festival. Cecilia es profesora en el departamento de Estudios de Cine y Media en Carleton College, en Northfield, Minnesota.
Acerca del trabajo
Hay un concepto derivado de la agricultura que ilustra mi metodología y es de importancia vital en mi trabajo creativo . Es el concepto de la milpa, método de cultivo utilizado por los Mayas y otras civilizaciones de Mesoamérica, en donde se siembran al menos tres tipos de semilla—maíz, frijol y calabaza. Estos productos ofrecen una alimentación balanceada y son ambientalmente complementarios. La milpa es un cultivo a escala humana—se planta para autoabastecerse e intercambiar o vender el excedente—y tiene tanto que ver con garantizar el sustento físico como con alentar interacciones sociales que aseguren un modo de vida digno y a la vez sustentable.
Así como en la milpa, mi trabajo se centra en varias actividades complementarias: producción artística, docencia y gestión cultural. Si bien estas prácticas generan proyectos con características específicas y lapsos de vida diferentes, todas se enfocan en satisfacer mi necesidad de aprender, explorar y de desarrollar una vida creativa sustentable.